"Algunos países ya han adoptado medidas contra el Gobierno de Paraguay, y han propuesto suspenderlo”, dijo Insulza este martes en su comparecencia ante el Consejo Permanente de la OEA en Washington. “La adopción por parte de la OEA de unas medidas similares no contribuiría a alcanzar nuestros objetivos y conllevaría altas implicaciones económicas para el país”, añadió. Algunos gobiernos sudamericanos, como Venezuela, habían propuesto la suspensión de Paraguay de la OEA, después de haber logrado que se le aplicara en otras instituciones como el Mercosur y la Unasur.
Insulza, sin embargo, recordó que la recusación del anterior presidente entra dentro de la legalidad vigente.“En Paraguay existe una situación de normalidad política, social y económica, que conviene preservar”, dijo el secretario general en su comparecencia. "Más que impulsar sanciones, deberíamos unirnos en torno a un enfoque que privilegie el apoyo de la organización para la realización de diálogos con visión a medio y largo plazo, y que involucren a los actores políticos paraguayos en la superación de la situación actual", añadió.
Por su parte, Bernardino Hugo Saguier,
representante de Paraguay ante la OEA, pidió el respeto de los demás países
latinoamericanos a la constitución nacional y al proceso de sustitución del
presidente, ya que obedece a la voluntad de los paraguayos
“de continuar con su vida en paz y seguridad”, según dijo. “No desoigan la
voluntad de la ciudadanía”, dijo. "Mi país funciona normalmente, la
ciudadanía se expresa libremente, rigen las instituciones y el respeto a los
derechos humanos de los paraguayos”, añadió. Los legisladores paraguayos
iniciaron el proceso de recusación de Lugo por considerarle culpable de casos
de nepotismo, violencia policial y demás supuestos excesos en sus funciones. Se
trataba del primer presidente de izquierdas del país tras 61 años de gobierno
del Partido Colorado

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